Escucha
Ponte los auriculares o baja mucho el volumen — y quédate todo el tiempo que te haga bien.
Elige un sonido y empieza cuando quieras. Sigue sonando bajito — sin meta y sin fin. Paras cuando lo sientes bien.
El sonido se crea directamente en tu navegador — no se carga, guarda ni envía nada.
Esto no sustituye una terapia. Es solo un sonido tranquilo para detenerte.